¿Cuál es la diferencia entre las
metas y bases de la educación judía y las metas y el mundo que
nos rodea?
R= Hay una gran
diferencia entre la obligación moral que recae sobre un padre con respecto
a la educación de sus hijos y con la “Mitzvá”, el
precepto de educar que debe ser observado por un padre judío.
Esta diferencia no reside solamente en el punto de partida – en le mundo
externo a nosotros, la educación es social, y para nosotros, el pueblo
judío, la “educación” es una de las “Mitzvot”
(preceptos) que debemos poner en práctica.
*“Educación
social” y “Educación judía”*
La meta de la “educación social” es el camino que eligen
los padres para “formar” la personalidad de sus niños, para
que actúen en los marcos habitados por ellos y por el niño. De
esta manera los padres les trasmiten a los hijos lo que les parece adecuado
para conducir su vida personal y comunitaria. Lo permitido y prohibido, lo cierto
y lo erróneo, útil e inútil, parámetros según
ellos se educa al niño, son medidos y calculados según los intereses
y las conclusiones de los educadores.
Según esta teoría educativa, el éxito,
se medirá según la conducta de los educandos, y como esta es la
meta sucederá que en oportunidades los padres se comportarán de
manera contraria a lo que exigen a sus hijos, pero seguirán exigiendo
a sus hijos e hijas que se conduzcan según sus lineamientos aunque ellos
- los padres - no los cumplan. Porque si la educación es fruto de una
“moral social”, cada uno tiene permiso de comportarse según
su voluntad.
Tenemos claro que un sistema educativo que no toma como bandera
el “ejemplo personal”, será de dudosa utilidad.
La educación judía, cuyo origen emana del que
“ordena” y del “precepto”, pone en primer plano la obligación
del educador de cumplir los imperativos que provienen de una fuente de autoridad
superior a él. El padre que educa a su hijo se asemeja a un “intermedio
entre D-s y el niño”, lo educará a formas de vida y valores
que D-s quiere que sean puestos en práctica por el niño que después
de un proceso se convertirá en adulto.
Los padres no tienen un deber consigo mismo, o con la sociedad
en la cual vive, sino con D-s que lo agració con un hijo o una hija.
Como padres tienen la obligación de cumplir los preceptos según
como fueron ordenados y así, educará a sus hijos, por creer con
fe plena la veracidad del mensaje.
En este plano educativo puede que los padres eduquen a sus hijos de una manera
diferente a la que traería como resultado, a corto tiempo, algo que no
es bueno para sus hijos, porque “la meta educativa” de esos padres
es educar a sus hijos al bien absoluto y a ellos llegaran solamente por el camino
de la Torá.
*Una educación estable
y segura*
El “Modus vivendi” hacia el cual transitan los niños, es
el mismo por el cual caminan los padres, porque ambos deben conducir sus vidas
según lo ordenado por el Creador. De ninguna manera podemos imaginar
una escena en la cual el padre exija de su hijo algo que el mismo no haga. Padres
e hijos tienen una misma Torá nunca se verá amonestado por algo
que a sus padres les es permitido.
*Estimado jóvenes padres*:
Salir de dos puntos de partida diferentes con respecto a la educación
– tiene proyecciones graves sobre la esencia de la educación.
La educación que tiene como origen “la razón humana”
está expuesta a cambios que ponen en peligro al educando.
Lo que era bueno y hermoso ayer, podrá ser malo y feo
el día de mañana, así sucede con las personas que cambian
de ideas continuamente, lo que no sucede con un sistema educativo basado en
la voluntad del Legislador Superior que es estable. El joven sentirá
este cambio existencial y su relación para con el sistema educativo será
de acuerdo a esa diferencia. Aunque esté de acuerdo en recibir una educación
basada en valores fijos y estables, se negará con justicia, a someterse
a valores cambiantes.
La educación que dan los padres a sus hijos conforma
un parámetro clave que aprobará su relación personal para
con los valores judaicos, la Torá y las Mitzvot, la forma de vida, la
cual encuentran sus hijos es diferente, si no es serio, o si deja pasar sin
examinar las acciones de sus hijos demostrará su propia posición
para con el ideal judío.
RESUMIENDO: Si
los padres y los educadores están totalmente identificados, en la letra
y su realización, con la concepción judaica, sus hijos así
lo entenderán y así actuarán.
El ideal del judaísmo es que la única diferencia
entre los padres e hijos, maestros y alumnos sea biológica y no ideológica.