1º Fácilmente podremos evaluar sus conocimientos
en la Guemara, y la Halaja (ley). El que no sabe contar uno más uno,
no podrá postularse para el cargo de profesor de matemáticas.
La ciencia de la Cábala es profunda y elevada dentro del judaísmo,
será imposible revelarla sin un conocimiento profundo de la primera etapa
de la Torá. Aquel que no es experto en el Talmud y la jurisprudencia
halájica, no sabe responder a cuestionamientos legales judíos,
y no tiene conocimiento absoluto del “Shulján Aruj” (libro
de leyes fundamentales que rige la normativa de la vida judía), con seguridad
no sabrá Cábala a la perfección.
2º Hay una diferencia fundamental entre
Cábala y las otras ciencias; para tener conocimientos de ellas basta
leer y estudiar los textos pertinentes, para considerarse experto. No tienen
importancia su nivel moral sino su inversión de lectura y reflexión.
La sabiduría de la Torá y en especial la de la Cábala no
es así. Hablamos sobre el conocimiento más profundo que sin la
ayuda del Santo Bendito sea, nunca podremos entenderla como es debido.
La Cábala, no es solamente un conjunto de conocimientos sino una forma
de pensamiento que necesita atención y entendimiento.
Se puede leer todo el libro de la Zohar (Esplendor)y no entenderlo correctamente.
Solo la persona que hace la voluntad de D-s y cuida en forma absoluta las mitzvot
(preceptos), ameritará recibir esta ayuda divina.
Por esa razón podremos examinar el nivel de observancia de la normativa
judía del cabalista y un nivel moral.
Aquel que no observa el Shabat o el Kashrut como debe ser, seguro que no entiende
nada de la Cábala, aquel que su nivel moral no es muy elevado, no podrá,
intelectualmente, entender sus conceptos.
El orgulloso, o el que persigue el dinero y los honores, entenderá erróneamente
el tema. Solo aquel que se santifica así mismo, haciendo la voluntad
de HaShem, en forma especial, recibirá Su ayuda para ser un verdadero
cabalista.
Claro está que el cabalista que se enorgullece por sus acciones y los
“milagros” que hace, no es un verdadero cabalista.
3º También después de haber
evaluado lo citado, debemos preguntar a cabalistas reconocidos y serios sobre
el nivel del conocimientos del cabalista en cuestión. Conviene preguntarle
quien fue su maestro de Cábala y averiguar si está reconocido
como un verdadero cabalista, y sí le dio su aprobación para enseñar
la Cábala.
El estudio de la Cábala no es algo simple. En el Tratado de Jagiga, nos
relata la Guemará sobre cuatro grandes Rabinos que quisieron estudiar
Cábala. Los resultados fueron muy graves; uno murió, otro enloqueció,
el tercero se volvió hereje y abandonó el camino del judaísmo,
solo uno, Rabí Akiva, pudo convertirse en un verdadero cabalista.
El estudio de la Cábala, sin una buena guía puede ser peligroso.
Hagámoslo con seriedad y mucho cuidado.