El hombre común se esmera en producir llegar y éxito y no se detiene a preguntarse: ¿De qué se trata la vida?, ¿por qué realmente vivo?
La Parashá de esta semana nos cuenta la historia de Abraham.
Cuando el tenía trece años, miró alrededor, al mundo de la naturaleza todas sus perfecciones, con su belleza y simetría, precisión, tiempos, balances, integración, coordinación, unidad y concluyó que para que el mundo estuviera diseñado tan perfectamente, obviamente debía haber un diseñador inteligente.
Fue entonces que Abraham descubrió a HaShem.
Lo que es tan único del descubrimiento de Abraham es que él vivía en un mundo inmerso en idolatría.
Abraham profesaba el monoteísmo. El monoteísmo no es una reducción de números, no es concentrar diez en uno. En el origen de la idolatría está la intensión de que el idólatra encuentre por sí mismo una muleta. Los ídolos son una muleta para el que cree en ellos “Yo quiero comer demás, es por eso que el dios de la comida está en el poder hoy” “yo quiero conquistar a alguien, entonces el dios de la guerra me dice que lo haga” y así mismo con todos los deseos de uno.
En esta ideología se necesitan varios dioses, según las inclinaciones la cantidad de dioses, mi ídolo quiere que yo haga tal y tal cosa, odio matar personas, pero ¿qué puedo hacer?, el D-s del asesinato está en el poder, etc. El ídolo de… se convierte en la personificación de nuestro deseos.
Es por eso que si te preguntas ¿por qué tantas personas han muerto en nombre de D-s?, es porque ellas usan a su “Dios” como una excusa para hacer cosas que de lo contrario se sentirían culpables de haberlas hecho.
Cuando atribuyes los deseos a un solo D-s tú debes ser consecuente respecto de ello. Es difícil decir que D-s ha cambiado de parecer y quiere que ahora yo haga el mal.
D-s se revela a Abraham por medio de actos de bondad y él lo emula, D-s se revela vistiendo a Adam y Java, cuando se vieron desnudos, visitando a Abraham cuando se encontraba convaleciendo de su circuncisión, consolando a Itzjak por la muerte de Abraham.
¿Por qué creó D-s este mundo?
Los cabalistas dicen que D-s carecía de una sola cosa, a él le faltaba alguien a quien “dar” es la característica más esencial que podemos describir sobre Él.
El único D-s en quien el pueblo judío cree, es un D-s que no necesita que nosotros hagamos nada por Él.
D-s fue y será, creó la realidad, y no es producto de ella, es un D-s que no requiere nada de Su Creación.
La diferencia entre la idolatría y el monoteísmo es que el ídolo te necesita y tú te sientes bien, porque él te necesita. D-s no te necesita y es por eso que tú tienes que encontrar lo que te hace sentir bien.
Si D-s te está diciendo que hagas algo es porque D-s es como un padre que se preocupa. Lo que Él te dice es bueno para ti y también te da la libertad de elegir no hacerlo.
D-s es uno, porque D-s es todo.
Por eso el principal lema del judaísmo es: Escucha Israel, el señor nuestro D-s, el señor es Uno (Devarim 6:4)