Durante el mes de Adar se acostumbra a recitar el salmo 22 del libro Tehilim, escrito por la Reina Ester “LaMenatzeaj al Ayelet HaShajar, Keli, Keli, Lama Azavtani” (Mi D-s, ¿por qué me abandonaste?)
¿Acaso podemos exclamar frente a El me abandonaste?
La respuesta es no, pero un Rabino, EL Admur de Piatzentza en los terribles tiempos de la Shoa, les dijo a sus Jasidim: “Sepan que está prohibido decir ¿Por qué me abandonaste?; aunque a veces sea esta la sensación; y no podemos hacer nada.
Cuando nos sentimos abandonados; dice el salmo “Rajok Myieshuati, Dibrei Shaagati” (¿Por qué estas lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?). Nosotros sabemos que HaShem no nos abandona, y que al final vendrá en nuestra ayuda, pero mientras tanto clamo, rezo y me desespero. “Elokay Ekra Iomam, Velo Taane, Layla Velo Dumia Li” (Oh D-s, clamo de día y Tu no me respondes, de noche también y no hay para mi sosiego).
¿Que quieres que piense?, “sabes lo que pienso” - dice el Rabino - pienso que estas lejos, “Kadosh, Kadosh, Kadosh,” (estas lejos de nosotros). Tu estas lejos, pero hay un lugar en el cual tu estas, donde se Te puede encontrar, “Ve Ata Kadosh, Ioshev Tehilot Israel”, (Y Tu eres santo que moras en las alabanzas de Israel).
La Reina Esther, nos revela un secreto grandioso, cuando recitamos Tehilim, sentimos a D-s, y sentimos que nuestra salvación esta cerca.
Una gran discusión irrumpió entre Esther y los sabios de Israel, Esther pidió, “Kitbuni LeDorot”, (eternicen mi historia), sitúen mi libro en el Tanaj, la biblia, el libro de los libros. Le contestaron: “perdona, hay Torá, los cinco libros de Moshé, nuestro Maestro, hay Neviim, los profetas y hay Ketuvim, las escrituras, no hay lugar para tu historia”. “¿Por qué?” -preguntó Esther. Hay una regla en el judaísmo mencionar en el libros Mishlei (Proverbios del Rey Salomón), que cita: “Halo Katavtavti Leja Shalishim Bemoetzot Vadaat” (Acaso no te escribí tres veces consejos y conocimientos) (Mishlei, 22:20). “Escucha Esther” - le dijeron los sabios – “tenemos como regla que cada suceso puede ser relatado tres veces, la guerra Amalek, es narrada en el libro de Shemot, en libro Devarim (Zajor Et Asher Asa Leja Amalek) y la tercera vez en el libro Shemuel, cuando el rey Shaul no eliminó al Agag, el rey de Amalek. No se puede mencionar una cuarta vez”. (Talmud Babli Meguila 7:a).
Esther le contesta a los sabios: “Ustedes pueden ingresar mi libro al Tanaj, al libro de los libros, porque la Meguila no habla sobre la guerra de Amelek, sino que hace hincapié en la oración, en a plegaria de una mujer”.
¿Qué es lo que hora Esther?
El Salmo 22 de Tehilim “LaMenatzeaj Al Ayelet HaShajar” ¿Qué significa Shajar? – búsqueda. El Rey David implora a HaShem, “Keli, Ata Ashajareka” (mi D-s, a ti te busco) (Tehilim 63:2). “El Ayelet HaShajar”, (es la cierva que busca donde está D-s).
La reina Esther dice, yo enseño a las hijas de Israel que solo la oración traerá al Meshiaj, y que no debemos de buscar y orar a HaShem, así comienza el Salmo: “Keli, Keli, Lama Azavtani” (D-s mío, D-s mío ¿por qué me abandonaste?), por el mérito de estas oraciones vendrá el Meshiaj.
“¿Qué relación tiene con Ayelet Hashajar?”
La Ayelet, la gacela, es un animal muy fino su fuerza está en sus cuernos. Cuando no llueve, dicen los sabios del Midrash, vienen los animales y le piden “Reza por nosotros” “La Ayelet”, clava sus cuernos en la tierra, hasta que las profundas aguas suben a las alturas.
Así como la gacela con sus cuernos, también en nuestra generación debemos rezar sin descanso, porque cada oración despierta la compasión de HaShem. Esther dice a los sabios: “Yo se que las hijas de Israel han de sufrir antes de la venida del Meshiaj, quiero dejarles como legado esta Meguila, este libro, que enseña cuál es la fuerza de la oración”.
El Ayuno de Ester, es el día apropiado para que HaShem, reciba nuestras plegarias, y todo el que necesita ayuda, debe concentrarse y recitar el capitulo 22 de Tehilim, LaMenatzeaj al Ayelet HaShajar, y después presentará su deseo.
Mencionará el “zejut”, el mérito de Mordejay y Ester. Y al hacerlo HaShem le concederá su petición, se abrirán ante él los portones de la compasión y serán recibidas sus plegarias.
Siempre recitará el Salmo 22, antes de de elevar sus pedidos a HaShem. “Ayelet HaShajar” se refiere al lucero, al momento en que termina la noche, la oscuridad y comienza a rayar el alba. Al recitar el salmo, sentirá como los momentos difíciles, comenzarán a desaparecer y poco a poco, se solucionarán todos los problemas que tantos nos agobian.
En el momento más difícil de su vida, Ester, por su propia iniciativa, viene a hablar con el Rey Ajashverosh, vestida con sus galas de princesa, después de tres días de ayuno, cuando la espada de la muerte oscilaba sobre su cabeza y sobre la cabeza de su pueblo. Y es, en ese momento cuando la Reina Ester escribe un capitulo en el libro de Tehilim.
Todos sabemos que HaShem, no nos abandona, y que siempre está cerca de nosotros.
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